El consejo directivo de la CGT finalizó su reunión en Azopardo 802 analizando una movilización para el 30 de abril en víspera del 1 de mayo, Día del Trabajador, con acto en Plaza de Mayo a las 15 horas. Héctor Daer y Andrés "Sola" afirmaron que los derechos laborales no pueden retroceder según la Constitución y tratados internacionales.
Discutieron la judicialización de la ley de reforma laboral: el juez Ojeda suspendió 82 artículos, medida que sigue vigente pese a la apelación del gobierno aceptada por la Cámara, hasta que se resuelva el fondo del asunto. Sola destacó el convencimiento de que la Cámara sostendrá la suspensión, dando esperanza a los trabajadores.
En el panel de A24, comentaron que la marcha es una efeméride más sin paro, irónica ante tantas marchas de la izquierda, y que coincide con el feriado largo del viernes 1 de mayo. Advirtieron que la demora judicial paraliza la reforma laboral, afectando a pymes y empresarios que esperaban flexibilidades para contratar.