Otra jornada caótica en terminales con líneas como la 75 desaparecida y 32 con frecuencia variable, sumando al caos preexistente en sur conurbano. En Constitución, pasajeros migran a subte C por temor a paro, pese a apuro matutino.
En Lanús, dársenas cargadas en pico con filas largas; choferes y pasajeros estresados. Testimonios revelan esperas de hasta una hora, boletos caros que no valen el servicio y impacto en salud mental.
Karina, trabajadora en integración escolar, denuncia crisis económica que golpea familias, mujeres precarizadas y niños: "Estamos sobreviviendo, no viviendo". Advierte pérdida de tradiciones, cines cerrando y estancamiento generacional pese a estudios.