Las empresas de colectivos, como Dota, redujeron las frecuencias hasta un 30% en 104 líneas afectadas por el aumento del gasoil y subsidios insuficientes de Nación, Provincia y CABA, generando esperas de 15-40 minutos o más en paradas como Constitución, Liniers y Zona Oeste.
Pasajeros enojados forman colas interminables mientras los colectivos pasan repleto; en Constitución la línea 28 obliga a usar apps de movilidad o líneas alternativas, con enojo generalizado por demoras como nunca antes vistas.
La medida parece coercitiva para presionar por actualización de subsidios, con frecuencias similares a sábados; CABA mantiene normalidad por subsidio actualizado, pero líneas provinciales sufren más, sin cronograma oficial ni salida para usuarios ante costos altos de taxis o remises.
Empresas como Dota anunciaron la reducción sin detalles de salidas; rumores ligan esto a disputas por licencias como la 148 ex-Alcon, y el problema se agrava con lluvias y cortes anunciados, prolongándose hasta nuevo aviso.