La autopsia del cuerpo de Ángel, un niño de cuatro años fallecido en Comodoro Rivadavia, reveló lesiones internas compatibles con golpes en la cabeza, lo que genera sospechas de homicidio. El pequeño ingresó al hospital regional con dificultades respiratorias el lunes y murió tras 24 horas en terapia intensiva sin signos vitales previos.
La madre biológica, llamada Mariela, recuperó la tenencia compartida desde el 4 de noviembre por orden de una jueza de familia, pese a haber abandonado al niño a los un año y medio y tener antecedentes de perder la guarda de otro hijo. La familia del padre biológico, incluyendo la madrastra Luciana o Lorena, denunció repetidamente que Ángel no quería ir con su madre, mostró videos del niño llorando y alertó sobre la casa inhabitable en barrio Máximo Abasolo sin inspecciones de la Defensoría del Niño ni la jueza.
Ornella Besoso reporta en vivo desde la sala velatoria donde amigos y niños del jardín despiden a Ángel. Se allanaron las casas de la madre y su pareja, secuestraron celulares, pero no hay detenidos aún. La madrastra acusa a la madre de quemar objetos en el patio tras la muerte y critica la falta de acción judicial, gritando "hijos de puta andan lo más libre".
El fiscal Facundo Oribones subrogante busca pruebas para eventual detención, mientras Luis Cisneros del hospital confirma que no había lesiones externas visibles. La familia denuncia abuso de poder por defensoras y falta de supervisión, comparando el caso con Lucio Dupuy. El velorio dura hasta las 15 horas antes del cementerio.
Conductores expresan horror por las fallas judiciales repetidas pese a reclamos, exigiendo seguimiento en tenencias controvertidas para evitar tragedias.