La autopsia preliminar del cuerpo de Ángel López, el nene de 4 años muerto en Comodoro Rivadavia, reveló lesiones internas en la cabeza, compatibles con golpes que causan traumatismos craneales frecuentes en casos de maltrato infantil, según explicó el médico legista Mignones.
La madre biológica huyó del velatorio en un taxi con mochilas y su bebé, sin despedirse, mientras vecinos indignados llegaron a su casa, arrojaron una piedra a la fiscal y generaron incidentes que obligaron a desplegar infantería; el juez de familia Pablo Pérez pidió custodia en su domicilio ante la amenaza de una pueblada esta noche a las 22:30 y una concentración mañana a las 11 con globos y velas blancas en la Ciudad Judicial.
Periodistas locales como Maxi Escudero reportaron que la madre no se presentó en el hospital ni en el entierro, allanaron su vivienda donde quemó ropa según testigos, y hay denuncias cruzadas de violencia entre familias del padre y la madre, con vecinos que ya veían heridas en el niño y opinan negativamente de ambos lados; la fiscal investiga sin imputaciones formales aún, mientras la abogada Ana Pacini criticó los juzgados locales por fallar en casos similares pese a informes interdisciplinarios.
La perito Brenda Márquez confirmó las lesiones craneales preliminares y tomó muestras para análisis exhaustivos, destacando la ausencia de la madre y su pareja en el velatorio; el juez de menores Elvio Ramos defendió no haber sesgo pro-madre, pero el panel denunció inoperancia judicial que permitió el regreso del niño pese a alertas previas, evocando casos como Lucio Dupuy.