En la estación Constitución de Buenos Aires, los pasajeros enfrentan colas eternas y esperas de hasta una hora por la baja frecuencia de colectivos, un problema que se agrava desde mediados de 2025 y afecta a trabajadores que viajan diariamente desde el conurbano.
Las entrevistas revelan que las personas salen de sus casas desde las 4:30 de la mañana para llegar a tiempo al trabajo, pero pierden horas de vida en paradas abarrotadas donde los buses llegan llenos y no paran, lo que genera peleas y frustración generalizada.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunció retenciones de tareas en empresas que no pagaron salarios, aunque no especificó cuáles, y el gobierno indica que no recibió notificación formal de paro general. Expertos destacan que esta crisis refleja la falta de oportunidades en el conurbano bonaerense.
Los afectados critican la eliminación de subsidios a tarifas, que antes mantenían precios bajos pese al combustible, y piden más escucha del gobierno a este sector popular que "se rompe el ojete" para llegar a fin de mes.