La reducción de hasta 30% en la frecuencia de colectivos genera largas filas y demoras de hasta cuatro horas para llegar al trabajo en Liniers.
Pasajeros relatan esperas de 20 a 40 minutos, colectivos llenos y viajes más complicados que otros días, combinando tren y colectivo.
Algunos señalan que los servicios siempre fueron malos, pero hoy está peor por la medida de fuerza.
La situación se repite en otros puntos como Moreno y Constitución.