Desde las 6 de la mañana, miles de argentinos enfrentan dramas para tomar colectivos con filas largas y unidades saturadas, acumulando esperas en combinación con trenes.
Paula reporta en vivo desde paradas: pasajeros de Lanús, Banfield y Ezeiza llegan tarde al trabajo o estudios, tardando hasta una hora extra. Algunos salen más temprano o duermen en Capital para evitar demoras.
Empresas redujeron 20% las unidades por falta de fondos estatales; usuarios viajan apretados como sardinas. El problema se agrava en hora pico, afectando llegada a las 8 o 9.
Empleados de Casa Rosada llegan temprano para desayunar y evitar descuentos; una internada generó 300 mil pesos de descuento salarial injustificado.