Una técnica innovadora para biopsias de cáncer de mama usa una aguja con bisturí conectado a bomba de vacío, guiada por imágenes para mayor precisión en calcificaciones o tumores sospechosos.
La biopsia extrae tejido rápidamente para análisis y permite recuperación en 24 a 48 horas, volviendo a actividad intensa pronto. Reemplaza agujas gruesas o bisturí tradicional en casos seleccionados por médicos.
Expertos insisten en mamografías anuales desde los 40 años junto a ecografías para diagnóstico precoz, que salva vidas en el 90% de casos. Los avances reducen el miedo a la punción y mejoran detección temprana.