Martín, uno de los cuatro baleados por una mujer policía en un auto de aplicación en Almagro, recibe el alta médica. Relata que la oficial empezó a disparar de la nada dentro del vehículo, con gritería generalizada.
Cuenta que agarró el arma con la mano izquierda mientras forcejeaban, le dio dos piñas para que la soltara y evitó que escapara para no recibir un tiro por la espalda. La policía tiene prisión preventiva.