Luis Ventura conmueve en TV al compartir anécdotas sensibles sobre su fallecido padre, destacando diálogos con pajaritos como chingolos y cardenales que interpreta como mensajes del más allá durante momentos familiares.
En una chocita uruguaya, recordaba tomar mate con su padre observando aves picoteando; luego en Palermo, un cardenal picotea budín de limón favorito del viejo mientras Antoñito, su hijo, come, reforzando la conexión espiritual.
Emociona más al mostrar dibujo de Antoñito con témpera donde emerge brazo y cara exacta de su padre haciendo seña característica, colgado en cabecera del comedor; Ventura revela haber estudiado ingeniería electrónica pero priorizó sensibilidad.
El panel destaca sensibilidad de Ventura para captar señales, contrastando su imagen dura habitual.