La escribana Adriana Nechevenko declaró más de tres horas ante el fiscal Gerardo Pollicita en Comodoro Py por la causa de enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni, jefe de Gabinete, quien compró un departamento en Caballito por 220 mil dólares con adelanto de 20 mil dólares en efectivo y saldo en 12 cuotas hipotecarias otorgadas por dos jubiladas. La propiedad estaba publicada en 340 mil dólares por la inmobiliaria Ruchi, con rebaja de 120 mil dólares.
A la salida de los tribunales, Nechevenko evadió preguntas sobre siete visitas registradas a la Casa Rosada y el origen de los fondos, remitiendo a Adorni porque "a mi cliente no le gustaría que yo lo diga". Negó préstamo de dinero por las jubiladas y describió la operación como "normal" con hipoteca por saldo de precio, aunque cuestionaron si es habitual financiar el 90% de una propiedad.
El fiscal ordenó allanamientos a la inmobiliaria Ruchi en Mataderos, Liniers y Villa del Parque; un familiar confirmó que policías federales allanaron la oficina de Mataderos sin hallar documentación, ya que la venta se hizo allí. Adorni también adquiere una casa country en Indio Cuá valuada en más de 300 mil dólares, paga alquileres altos y expensas de casi 700 mil pesos con sueldo de 3 millones de pesos, más vuelos privados a Punta del Este pagados por su socio Grandío.
Adorni suspendió nuevamente la conferencia de prensa y posó incómodo con el ministro Presti; el caso impacta políticamente a Javier Milei, cuestionando la narrativa anticasta del gobierno. Se postergaron declaraciones de las jubiladas y se investiga historial de propiedades del matrimonio Adorni-Angeletti, comisiones inmobiliarias y posibles pagos en negro.