El panel continúa cuestionando duramente a Antonio Adorni por sus operaciones inmobiliarias financiadas con préstamos sin interés de jubiladas, destacando que un mes antes de escriturar el departamento en Caballito recibió en la Casa Rosada al hijo de una de las prestamistas que le dio 100 mil dólares.
Revelan que la escribana Adriana Mónica Nevechenko visitó siete veces la Casa Rosada en 2025, usándola como oficina personal, y que la esposa de Adorni, Bettina Angeletti, estuvo allí una hora antes de la reunión con el hijo de la jubilada. La escribana declaró que no hubo préstamos en efectivo, sino una compra-venta con hipoteca por saldo de precio, negando irregularidades.
Critican la falta de justificación de fondos, las visitas sospechosas y posibles encubrimientos, con el fiscal Policita pidiendo el teléfono de la escribana que no entregó. El locutor ironiza sobre la omnipotencia de Adorni para conseguir jubiladas prestamistas y exige explicaciones por enriquecimiento ilícito, comparándolo con épocas kirchneristas pero acusando desprolijidad actual.
Se menciona también la casa en Indio Cuá a nombre de Adorni y Angeletti, contratos de la consultora de ella con empresas públicas, y se cuestiona si Adorni podría ir preso por estafa o carga a ancianas vulnerables.