El programa muestra la indignación de usuarios y choferes por demoras en colectivos y aumentos en el boleto subvencionado. Un empresario de la línea Dota, que no se sumó al paro de la CGT, amenaza con no quemar gasoil si el gobierno no compensa la diferencia en subsidios.
Los trabajadores se levantan a las 4 o 5 de la mañana para laburar y enfrentan odiseas diarias, con esperas de media hora o más. La situación es calificada como degradante para la vida humana y un fracaso del gobierno.