Las empresas de colectivos retuvieron un 30% de las unidades en protesta por la falta de subsidios y el aumento del gasoil, dejando colas interminables en Plaza Constitución y Liniers donde los pasajeros esperan hasta una hora para ir a trabajar, obligándolos a levantarse a las 5:30 y aun así llegar tarde.
Choferes como el apodado "Uruguayo" denuncian un caos total, persecución por parte del sindicato de Roberto Fernández que los disciplina en vez de defenderlos, sueldos netos de 1.3 millones de pesos que no alcanzan y obligan a trabajos paralelos como Uber, mantenimiento deficiente con aire acondicionado saboteado quitando correas y empresarios que usan subsidios en bicicleta financiera sin perder plata.
Luciano Fusaro, titular de la cámara empresaria, reveló una deuda de 50 mil millones de pesos en subsidios de enero a marzo, reducción de 18 mil a 12 mil colectivos en cuatro años por costos impagables y descartó paro gremial aunque el conflicto persiste por combustibles; el boleto sin subsidio debería costar 2.100 pesos y proponen subsidio personalizado vía billetera virtual.
El gobierno considera la retención extorsiva, hay reunión clave mañana con la Secretaría de Transporte y reportes callejeros muestran pasajeros enojados llegando tarde pese a salir más temprano, con choferes actuando de psicólogos ante la bronca general.