El cabo Miguel Ángel de la Policía Federal denuncia en vivo la corrupción de jefes que roban subsidios de combustible, QTH, horas extras y transferencias irregulares, con pruebas robadas en irrupción a su domicilio por la jefatura.
Cobra 800 mil pesos brutos pero le quedan 400 mil netos tras descuentos, obliga a trabajos extras como mecánica para sobrevivir, representa a camaradas con suicidios por falta de apoyo y abandono institucional. Acusa al gobierno de hacer vista gorda.
La esposa de un efectivo de Prefectura relata la baja injusta de su marido pese a medalla por arrojo en inundaciones de La Plata, bajo gestión del prefecto nacional imputado Jiménez Pérez, con hostigamiento médico y sanciones arbitrarias de Magalí Prudencio en Quilmes.
Denuncia violencia institucional, bajadas de línea políticas y jefes que protegen sanciones. Miguel confirma denuncias en Comodoro Py, pero pruebas robadas y justicia cómplice con poder político y Ministerio de Seguridad.
Admite sentirse impotente y triste por no mantener familia con sueldo, paga alquiler, servicios, útiles escolares; su esposa desempleada del club San Albano. Muestra banner de prevención suicidio que no aplican.