La policía reprimió a manifestantes pacíficos frente al Congreso que protestaban contra la modificación de la ley de glaciares y por reclamos jubilatorios, usando gases, escudos y hidrantes en un operativo de amedrentamiento ordenado desde el Ministerio de Seguridad. Cada miércoles jubilados marchan por ajustes no pagados, pero ambientalistas se sumaron rechazando el debate en Diputados que prioriza minería sobre protección de glaciares y agua dulce.
En la plaza de los Dos Congresos, una movilización contundente y pacífica incluyó artistas, oradores y familias defendiendo el agua dulce, con entrevistas a Daniel Grinbank quien calificó la reforma como entrega a la casta política, inconstitucional por artículo 41 y tratados como Escazú, y sin generar inversiones reales ni empleo significativo. Criticó la irregularidad del proceso, ignorancia oficial y regalías mínimas como 1,6% en San Juan.
Manifestantes jóvenes y ambientalistas enfatizaron daños irreversibles a ecosistemas, crisis hídrica global y crecimiento minero bajo ley actual (de 2.900 a 5.100 millones dólares exportados), sin necesidad de reforma que deja control a gobernadores. Denunciaron represión extorsiva para disuadir protestas y falta de debate serio, prediciendo judicialización.
El gobierno de Javier Milei busca cambiar paradigma de manifestaciones, imponiendo mensaje de no disputar espacio público pese a conflictividad social creciente, mientras sesión en Diputados se extiende hacia medianoche.