Activistas de Greenpeace escalaron la estatua de la República frente al Congreso desde las 6 de la mañana para protestar contra la reforma de la ley de glaciares. Desplegaron un cartel con el mensaje "La ley de glaciares no se toca. Diputados, no traicionen a los argentinos".
La intervención generó tensión con la policía de la Ciudad, que rodeó el monumento. Bomberos descolgaron el cartel y siete activistas fueron detenidos inicialmente; dos más esperaban bajar para ser demorados por vandalismo a un monumento público.
Panelistas criticaron la acción como clásica de Greenpeace, que empieza temprano para sorprender. Recordaron protesta anterior con inodoros en escalinatas del Congreso, donde detuvieron a 12 sin cargos aún. Cuestionaron la seguridad perimetral del Congreso.
La protesta coincide con la sesión de Diputados a las 3 de la tarde sobre la ley, que ambientalistas rechazan por permitir extractivismo minero en zonas periglaciares, aunque el gobierno destaca creación de puestos de trabajo.