Los dos activistas de Greenpeace bajaron por cuenta propia de la estatua de la República frente al Congreso tras protestar contra la modificación de la ley de glaciares, enrollando la bandera con el mensaje "Diputados no traicionen a los argentinos". Nueve activistas adicionales fueron detenidos por intentar escalar la estructura.
Corresponsal Carola Suárez reportó un gran operativo con bomberos preparados para subir con colchones y escaleras, pero los escaladores descendieron tras negociar aparentemente con las autoridades. Uno de los activistas realizaba movimientos riesgosos con sogas rústicas desde unos 20-25 metros de altura, mientras infantería de Policía de la Ciudad custodiaba el perímetro con unos 40 efectivos, incluyendo grupo de choque con escudos y cascos.
Los hechos ocurrieron desde las 7 de la mañana, antes de la sesión en Diputados programada para las 15 horas. Críticas por la falta de vallado previo pese a protestas similares previas y conocimiento de la agenda legislativa. Los detenidos, de unos 25 años promedio incluyendo mujeres, fueron subidos a móviles policiales.
El operativo se resolvió sin que bomberos tuvieran que intervenir físicamente, aunque se anticipa mayor seguridad con Prefectura, Policía Federal, Gendarmería para la tarde.