Donald Trump suspendió los bombardeos anunciados contra infraestructuras energéticas iraníes, como la isla de Kark con el 90% de su petróleo exportado, tras conversaciones con el primer ministro de Pakistán y el mariscal iraní que pidieron detener el ataque.
La suspensión condiciona la apertura completa, inmediata y segura del Estrecho de Hormuz por Irán, clave para el tránsito de petróleo, alimentos y bienes a Asia y Europa. Trump da un voto de confianza en negociaciones por 15 días, desescalando el conflicto pese a bombardeos militares continuos.
Irán, con capacidades reducidas, enfrenta al ejército estadounidense más poderoso; el acuerdo evita regionalización, con países del Golfo manteniendo neutralidad. Impacto económico global aliviado, con mercados atentos mañana.
Israel queda complicado, con frentes en Líbano contra Hezbollah; Netanyahu influyó inicialmente en Trump, pero escalada iraní cambia objetivos de cambio de régimen a destrucción militar.