Donald Trump anunció en Truth Social un cese del fuego con Irán por dos semanas, suspendiendo bombardeos y ataques tras conversaciones con el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif y el mariscal Asim Munir, condicionado a que Irán acepte la apertura completa, inmediata y segura del estrecho de Hormuz. El presidente estadounidense afirmó que ya cumplieron todos los objetivos militares y avanzaron en un acuerdo de paz a largo plazo basado en una propuesta de 10 puntos de Irán, que consideran viable, con casi todos los puntos controvertidos acordados.
Previo al anuncio, el panel reportó movimientos de dos aviones tanqueros estadounidenses entrando al espacio aéreo norte del Medio Oriente, visibles en radares en vivo sobre Egipto, interpretados como señal de posible ataque inminente ante el vencimiento del ultimátum. Diplomáticos de la Unión Europea en la región recibieron mensajes de texto recomendando permanecer en refugios toda la noche. Qatar suspendió clases por una semana por temor a ataques iraníes, mientras Pakistán pidió extender el plazo 15 días.
El secretario de Estado Marco Rubio advirtió presión continua contra Cuba, parte del eje del mal con Venezuela e Irán. Analistas pronosticaron ataques a infraestructuras iraníes o toma de islas como Kharg, con soldados estadounidenses e israelíes ya en tierra. El costo de la guerra supera los 22 mil millones de dólares en cinco semanas, con caídas en precios del petróleo reflejando optimismo por de-escalada.
Desde Argentina, el gobierno de Javier Milei apoya incondicionalmente a Estados Unidos e Israel, con Cancillería atenta y reciente escalada diplomática contra Irán tras despido de su último representante. Silencio radial prevalece en medios israelíes, sin filtraciones, mientras el petróleo baja 5-6% post-anuncio, pendientes de ratificación iraní y detalles de los 10 puntos sobre programa nuclear y misiles balísticos.
Expertos como Gabriel Venturini previeron no cese del fuego sino ataque, pero novedades como tanqueros y alertas inclinaron balanza hacia confrontación hasta el post de Trump, que abre negociación pero mantiene tensión por uranio enriquecido y estrecho.