Donald Trump anunció un alto al fuego bilateral de dos semanas con Irán, suspendiendo bombardeos y ataques esta noche a cambio de la apertura completa, inmediata y segura del Estrecho de Hormuz, tras conversaciones con el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif y el mariscal de campo Munir.
El presidente estadounidense justificó la decisión afirmando que ya cumplieron y superaron todos los objetivos militares, y que recibieron una propuesta de 10 puntos de Irán viable para negociar un acuerdo definitivo de paz a largo plazo en Medio Oriente, representando también a países de la región.
Panelistas destacaron el suspenso previo con B-52 despegando armados desde Inglaterra, imágenes iraníes de civiles en puentes y centrales como escudos humanos prohibidos por Ginebra, y remanentes de defensa antiaérea pasiva iraní que derribó un F-15. Se cuestionó si es victoria para Trump, ya que el estrecho estaba abierto antes, no se recuperó uranio ni cayó el régimen, y Israel no fue mencionado en el acuerdo bilateral.
Impacto inmediato: futuros del petróleo caen, alivio en mercados aunque tardará semanas normalizarse por daños en refinerías; se espera respuesta de Irán, Israel y aliados, con críticas por improvisación logística y presión de Netanyahu por acabar con el régimen nuclear.
El anuncio llegó a una hora y veinte del ultimátum, evitando escalada inminente en esta crisis comparada con los misiles de Cuba, pero persisten dudas sobre credibilidad de ultimátums repetidos.