Los automovilistas franceses en Marsella acudieron masivamente a las estaciones de servicio ante el temor de un aumento en los precios de la nafta y el diésel a partir del 7 de abril, provocado por el bloqueo del estrecho de Hormuz en el conflicto entre Irán y Estados Unidos.
Total Energies prorrogó los topes de precios introducidos en marzo, manteniendo el límite de 1,99 euros por litro de gasolina y elevando el del diésel a 2,25 euros por litro hasta finales de abril.
Según datos gubernamentales, cerca del 18% de las estaciones de servicio en Francia ofrecen al menos un tipo de combustible a estos precios controlados, en medio de la preocupación global por la crisis energética.