Donald Trump publicó en redes una amenaza extrema afirmando que esta noche morirá toda una civilización iraní para no volver jamás si no liberan el estrecho de Hormuz, elevando la apuesta con un ultimátum de cuatro horas para bombardear puentes y centrales energéticas.
Analista internacional Gabriel (Merino) explicó que Trump lanza ultimátums constantes hace mes y medio sin éxito para abrir Hormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, dejando expuesta la debilidad de EE.UU. ya que no puede forzar el paso pese a su armada superior.
Irán gestiona el estrecho con peaje en yuanes a barcos chinos (más de 12 millones de barriles vendidos), negocia con Omán y resiste ataques de EE.UU. e Israel a islas como JARC (nodo petrolero del 90% exportaciones iraníes) y universidades, sin dañar infraestructura petrolera para evitar crisis global con Brent a 110 dólares.
Panel discute aislamiento de Trump: aliados del Golfo cuestionan protección, OTAN partida (Meloni rechaza bases italianas), y comunidad internacional naturaliza frases cínicas. Trump busca negociación fingiendo cambio de régimen en Irán, pero tiempo juega contra él ante resistencia iraní y calendario electoral.
Expertos como Fareed Zakaria ven derrota estratégica para Trump, recomendando vender victoria falsa, pero Irán legitima su régimen coordinando con Rusia, China, India y BRICS, acelerando multipolaridad en Medio Oriente.