Las tormentas erosionan grandes tramos del litoral español, especialmente playas artificiales en Cataluña sin dunas, inundándolas recurrentemente y requiriendo costosas restauraciones con arena y cemento.
Expertos defienden regeneración natural con dunas y retenedores eólicos, ya que las intervenciones artificiales son ineficaces y caras a largo plazo.
El ayuntamiento adapta medidas naturales contra temporales intensos, preservando espacios de protección natural frente a infraestructuras humanas como puertos.