El informe preliminar de autopsia del Cuerpo Médico Forense determinó que Eduardo Alejandro Betancur, enfermero de 44 años hallado sin vida en su departamento de Palermo, murió por cardiopatía hipertrófica y dilatada con congestión pulmonar, descartando intervención de terceros.
La muerte ocurre en el marco de investigación por fiestas clandestinas y robo de fentanilo del Hospital Italiano de Buenos Aires. En el departamento se hallaron 19 ampollas de sustancias de alto valor usadas en esas fiestas, que cuestan hasta 1500 o 3000 dólares entrada con inyecciones riesgosas.
Una amiga de Betancur, oriunda de Gualeguaychú como él, declaró que "él sabía algo" y lo mataron por eso. Se esperan estudios toxicológicos finales, análisis de tres celulares, cámaras de seguridad y entrecruzamiento telefónico para vínculos con tráfico.
El caso recuerda la muerte del médico Salazar cerca y declaraciones de expertos como Damin sobre adicciones en médicos. La familia entrerriana busca respuestas ante inquietudes por el mercado negro de drogas hospitalarias.