Tiago, un adolescente de 18 años, herido en la cabeza por una garrafa voladora en la explosión de un depósito clandestino en Mariano Acosta, Merlo, ahora aprende a caminar.
Sufrió hundimiento de cráneo con pocas esperanzas iniciales, pero muestra sonrisas y evoluciona pese a posibles secuelas.
La familia celebra el milagro tras la imagen inicial de él tendido con sangre; garrafas cayeron del cielo como lluvia.
El médico lo guía en rehabilitación en video conmovedor.