Manuel Adorni, jefe de gabinete, enfrenta nuevas sospechas por un préstamo de jubilados para comprar un departamento en Parque Chacabuco, similar a la operatoria del de Caballito con 200 mil dólares de dos jubiladas y el anterior de 100 mil dólares.
Las compras usan la misma escribana, no se escrituran al valor real y no cuadran financieramente: compró sin vender propiedades previas ni justificar fondos, pese a poder acceder a créditos bancarios a tasas bajas como funcionario. Una jubilada cobra subsidio de pobreza de 60 mil pesos de CABA.
Panel cuestiona transparencia, sugiere prestanombres y cambio de nivel de vida desde vocero presidencial: aviones privados y propiedades inexplicables. Hoy declara Hugo Morales, vendedor del de Caballito.
Gobierno lo respalda políticamente con Milei en reuniones, pese a complicaciones judiciales, intentando desviar foco sin éxito.