Rusia capitalizó la guerra contra Irán obteniendo 672 millones de euros adicionales en ventas de petróleo en las primeras dos semanas, según el Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio.
Países asiáticos como Vietnam, Tailandia, Filipinas, Indonesia y Sri Lanka buscan petróleo ruso como alternativa ante el bloqueo del Estrecho de Hormuz; Rusia exporta 10 millones de barriles diarios.
También ve oportunidades en urea, azufre y helio, compensando pérdidas en Europa por sanciones de la UE.