Más de un millón de trabajadores en Argentina sobreviven como 900.000 choferes de apps y 200.000 repartidores, en medio de desempleo al 7,5% y auge del empleo precario, según datos del INDEC. Panelistas debaten si es oportunidad flexible o precarización, con monotributo obligatorio pero sin relación de dependencia ni horarios fijos.
Lucas, repartidor en apps como Cabify, Mercado Pago, Uber y Rappi, gana 400.000-420.000 pesos semanales trabajando 8 horas diarias en dos turnos, pero bajó respecto al año pasado por más competencia; paga monotributo, nafta y seguros propios, y lo ve como trabajo formal con libertad horaria.
Economista Kevin Castillo explica que es complemento por caída salarial (8% menos que en 2023) y desempleo; Alejandro Crespo, de FATE, critica despidos en fábricas (900 en su planta) que empujan a apps como changa temporal, sin derechos como vacaciones o aguinaldo, y aboga por industria con valor agregado.
Debate incluye críticas a gobierno de Milei por subir desempleo de 5,7% y reducir registrados, versus defensa de flexibilidad; televidentes reportan 350.000 semanales insuficientes para alquileres de 600.000. Saturación de plataformas baja pedidos por exceso de oferta.