La periodista María Julia Oliván, conocida como Santelma, detalló en el programa cómo se quemó gravemente con bioetanol en su estudio de Border Periodismo una semana antes de debutar en el teatro Metropolitan. Cansada tras grabar dos programas, echó combustible inflamable a una estufa, el bidón se prendió y sufrió una zamarreada que le provocó quemaduras de segundo o tercer grado en la pierna.
Corrió a ducharse con agua fría, esperó una hora la ambulancia tras llamar por error a la policía, y su productora, hija de Bonadeo, la ayudó a sacarse la ropa. En el hospital, recibió 19 intervenciones quirúrgicas, anestesias con fentanilo y ketamina, catéteres y curaciones con sulfadiazina de plata. Mostró su realidad sin filtros en redes, rechazando el positivismo tóxico, y continuó trabajando pese al dolor, incluso queriendo grabar notas desde la cama.
El doctor Capulla explicó que las quemaduras son el peor trauma, con 190.000 casos anuales en Argentina, 10% graves, y recomendó llamar al 107 en emergencias para evitar demoras policiales. Oliván elogió el rol de los enfermeros, participó en terapias de su hijo con autismo vía speaker desde el hospital y recibió visitas que la motivaron, transformando el dolor en fortaleza.
Panelistas como Moria Casán destacaron su valentía al mostrar heridas reales, criticando presiones estéticas y comentarios como "qué lástima que sos gordita". Oliván renunció temporalmente a la TV por el autismo de su hijo, se reinventó en YouTube y planea volver al teatro, recibiendo aplausos por su resiliencia.