El conductor continuó repudiando el uso de términos como "móbrico" para personas con síndrome de Down, comparándolo con palabras dolorosas como "canceroso" o "sidoso", y mostró clips donde panelistas se ríen de discapacitados. Extendió la crítica a mal uso de "autismo" y frases como "terminar con una civilización", afirmando que nada justifica eliminar naciones.
Defendió la sensibilidad lingüística, destacando que tales expresiones duelen profundamente y evocan morbo en audiencias ansiosas por guerras. Convocó nuevamente a autoridades como fiscales y el ministro Maíques a actuar contra el programa oficialista con panelistas como Recalde y Gordo Dan.
Acusó al gobierno de Milei de tolerar estos excesos mientras ignora escándalos propios, reiterando su rol como periodista independiente que critica a todos los bandos.