Con menos de 9 horas para el ultimátum de Donald Trump, quien amenazó con destruir "toda una civilización", Irán suspendió negociaciones vía Pakistán y movilizó multitudes en cadenas humanas protegiendo puentes e infraestructuras clave.
La Guardia Revolucionaria se declaró dispuesta a morir; el presidente iraní convocó 14 millones para defender el régimen, en medio de escepticismo ante la amenaza estadounidense.