Irán emitió un comunicado oficial del ministro de Relaciones Exteriores aceptando negociaciones con Estados Unidos en Pakistán a partir del viernes en Islamabad, basado en las propuestas de 10 y 15 puntos de cada parte. El cese al fuego de dos semanas depende de que cesen los ataques contra Irán, permitiendo entonces el paso seguro por el Estrecho de Hormuz con coordinación de sus fuerzas armadas y limitaciones técnicas.
Panelistas analizaron las capacidades militares iraníes mejoradas con apoyo ruso en inteligencia satelital y sistemas de precisión chinos, superando defensas israelíes. Destacaron ataques a refinerías, centros de datos de Amazon y Oracle usados en IA defensiva, y la preparación de Irán hace 40 años con proxies como Hezbollah y hutíes. Israel y Estados Unidos mantienen superioridad, pero Irán ejerce presión estratégica cerrando rutas clave de petróleo y fertilizantes.
El impacto económico beneficia a Argentina como exportador de petróleo vía Vaca Muerta y RIGI, con ingresos extras de dólares que podrían bajar el valor del dólar. Daniel Montalvo, ex ministro de Energía, predijo que con la apertura de Hormuz el petróleo bajará a 80-90 dólares por barril inicialmente y a 70 dólares sin guerra, volviendo a fundamentos de oferta y demanda.
Ambas partes reclaman victoria en narrativas opuestas: Trump ratifica el acuerdo vía su oficina, Irán celebra reconocimiento de su enriquecimiento de uranio y fin de sanciones. Negociaciones chocan en programa nuclear iraní, misiles y supervisión internacional, con Israel como actor clave no cediendo. China y Rusia observan, Europa cuestiona fiabilidad de Estados Unidos.