El informe en la calle continuó con testimonios que ilustran la pirámide de ingresos del INDEC: el 10 por ciento más pobre gana hasta 270 mil pesos, otro 10 por ciento hasta 380 mil, sumando al 50 por ciento por debajo de 800 mil pesos totales incluyendo changas y subsidios.
Marcelo, de seguridad, considera insuficiente 800 mil para gastos fijos familiares; un cocinero profesional reporta 600-800 mil por 10-12 horas en gastronomía, mayormente en negro, obligando a endeudarse y recordar el 2001; Verónica, enfermera de instituto penal con 34 años de servicio y 1,2 millones, pospone jubilación por necesidad pese a casa propia, ayudando comedores y criticando todos los gobiernos incluyendo a Javier Milei.
Los entrevistados destacan imposibilidad de cubrir alquileres, expensas, impuestos y ocio, recurriendo a deudas familiares y recortes extremos. Lautaro, operador de call center de 24 años con más de 800 mil en cinco horas, aún depende de ingresos familiares eventuales.