En la terminal de Constitución, colectivos del conurbano bonaerense y cruces al oeste funcionan con frecuencia de domingo, dejando paradas abarrotadas, pasajeros incómodos y demoras pese a cielo cubierto y pronóstico de lluvias.
Usuarios pierden presentismo laboral, gastan más en alternativas y enfrentan odisea para viajar; impacta fábricas, talleres y comercios por retrasos en llegada de empleados.
Choferes reciben cuestionamientos pese a no decidir frecuencias; se suman accidentes en Lugones, Panamericana, Boedo y cortes en Puente Pueyrredón.