Australia respaldó el alto el fuego de dos semanas en Oriente Medio anunciado por el presidente Donald Trump, con objetivo de negociaciones duraderas.
El primer ministro Albanese y la ministra de Exteriores Wong dieron la bienvenida a la tregua tras insistir en desescalada y fin de hostilidades.
La situación, con cierre del Estrecho de Hormuz por Irán y ataques a infraestructuras, provoca perturbaciones en suministro energético global y alza en precios del petróleo.