El padre de Agostina repitió el gesto de injuria racial en un bar de Santiago del Estero, lo que generó revuelo y complicó su proceso judicial en Brasil, según reveló Carla, cercana a la joven. Agostina se desmarcó públicamente en redes, repudiando el acto del padre y afirmando que solo responde por sus acciones, mientras se enfoca en reconstruirse tras meses difíciles.
Carla explicó que Agostina está arrepentida, contactó a la antropóloga Miriam Gómez para entender la afro-argentinidad y generar debate sobre racismo. Desmintieron conexión con D'Artes y su familia; solo fue un encuentro casual donde oraron por ella, pero Agostina se solidarisó con Telma Fardín y rechazó cualquier afinidad con el violador.
En Brasil, esperan fallo judicial esta semana; prisión es remota y no antes de tercera instancia. Agostina no debe volver, puede viajar libremente pero evita por seguridad. La nota en New York Times destaca el caso bajo ley antirracismo de 2023 del gobierno Lula, generando debate sobre pedagogía judicial. Carla aconsejó usar la experiencia para visibilizar racismo en Argentina.
Agostina planea mudarse a Buenos Aires para ejercer como abogada, alejada del padre tras su gesto; novia del padre rompió con él. Tiene rol materno con hermana de 16 años en Santiago. Carla alertó a argentinos en Brasil: eviten gestos racistas como "mono", ya que denuncian todo.