La abogada santiagueña Agostina Páez, tristemente célebre por gestos racistas en Brasil que la llevaron a la comisaría, desembarcó en Argentina exultante y rodeada de medios, promocionada como rockstar por Olga pese a críticas por racista.
Eduardo Feynman la tildó de vergüenza nacional y poco creíble al victimizarse, mientras ella negó intencionalidad racial, contó de notificaciones falsas por WhatsApp, tobillera electrónica y prohibición de salida del país, y admitió disculpas por injurias.
Se jactó de fotos con Patricia Bullrich por preocupación gestora, mencionó encuentro con esposa de D'Artes orando por ella, y criticó a su padre por videos virales, llamándolo pelotudo e hijo de..., alimentando su imparable popularidad mediática con guiños a realities.
El conductor ironizó sobre su tour mediático familiar y posible futuro en concursos de imitaciones de animales, todo en un show de risas y burlas.