La abogada argentina de Santiago del Estero, acusada de racismo en Ipanema Río de Janeiro, regresó tras pagar fianza de 18 mil dólares y pidió perdón público.
Ahora denuncia insultos y ataques discriminatorios en redes por su aspecto físico y episodio familiar similar con su padre, al que calificó de horror.
Inició tratamiento psicológico y se siente contenida en Argentina, aclarando que no viene de familia racista.