En Villa Caraza de Lanús, provincia de Buenos Aires, los vecinos sufren inundaciones crónicas desde hace 35 años por sumideros tapados y falta de obras, recurriendo a canoas para movilizarse ante el agua estancada en cuadras enteras cerca de escuelas.
La periodista Florencia Ducatelli mostró el agua profunda con pozos peligrosos, olor a podrido y veredas elevadas por necesidad. Vecinos reclamaron al municipio sin respuesta de intendentes sucesivos, recordando que con Grindetti destapaban tres veces al mes, pero ahora nadie aparece pese a emergencias donde no entran ambulancias ni policía.
Se necesitan obras con caños grandes ya que destapes temporales fallan en 15 días. Privados alquilan camiones caros en vez de invertir en soluciones, afectando a discapacitados y comedores comunitarios. No hay presencia municipal ni provincial de Axel Kicillof.
Los reclamos incluyen audiencias sin eco de colegios y maestras, mientras el agua genera barro y contaminación obligando a vivir en condiciones inhumanas.