Un devastador temporal en Aguilares, Tucumán, dejó tres muertos, entre ellos un chico de 12 años electrocutado, y barrios inundados con hasta dos metros de agua por desborde del río Chico y arroyo Barrientos. Vecinos formaron cadenas humanas y usaron sogas para rescatar a atrapados en techos, perdiendo todo: casas, animales, documentos y medicinas.
El reportero Alejandro Puebla mostró en vivo calles con agua estancada, víboras, cables eléctricos expuestos y familias durmiendo en cajuelas de camiones o carpas sobre barro. Critican la ausencia inicial de autoridades: ni el gobernador Osvaldo Jaldo ni la intendenta Jimena Mancilla se presentaron timely, pese a inauguraciones recientes como un centro educativo que no se usó para evacuados.
Vecinos denuncian obras inconclusas pese a promesas y fondos del azúcar (Aguilares es clave en producción). Jaldo culpó al gobierno nacional por falta de plata en conferencia. La familia Mancilla gobierna décadas: Francisco Mancilla (1999-2003), Elia Fernández (8 años), Jimena desde 2020. Ayuda municipal llegó tarde, solo tras la TV, repartiendo comida desde ruta sin evacuar.
Testimonios desgarradores: familias escaparon desnudas, niños gritando por madres, animales muertos flotando. Pronóstico advierte más lluvias jueves a sábado. Panel critica inacción estatal repetida, maltrato a damnificados y dinastía familiar, exigiendo obras preventivas dignas.