Imágenes muestran sirenas antiaéreas activándose en una playa de Eliad, Israel, en día 38 de la guerra, con niños llorando y gente corriendo. El contraste entre el día de playa y las alarmas genera un impacto psicológico enorme en los menores, según expertos, con secuelas de por vida.
El lugar es clave por su acceso marítimo, turismo y rutas a Asia, expandiendo el teatro de operaciones. Los panelistas destacan el llanto audible y el terror diario en zonas civiles.
Se reproducen videos con sirenas y corridas, enfatizando el costo humano más allá de lo militar, tanto en Israel como en el otro lado.