Israel atacó e inhabilitó una planta petroquímica en el mayor yacimiento de gas del mundo en Irán, confirmó ministro de Defensa Katz. Instalaciones energéticas claves quedaron fuera de servicio; produce material para misiles balísticos.
Objetivo militar detrás: degradar industrias armamentísticas iraníes que amenazan Israel con extremismo islámico. Directiva clara de liderazgo israelí: continuar ofensiva pese represalias. Asia sufre impacto por exportaciones vía Estrecho de Hormuz (90% dependencia energética).
Respuesta a ataques iraníes; demorará reconstrucción. No por gusto, sino para neutralizar amenaza existencial de misiles y potencial atómico.