El presidente Javier Milei dedicó cuatro horas el jueves y viernes santo, tres horas y media sábado y domingo a interactuar en redes sociales con posteos hostiles y autoelogiosos, usando lenguaje vulgar sobre mandriles y vaselina.
Respondió agresivamente a Ariel Lijalad y Juan Acosta, celebrando bajar el dólar paralelo de 1300 a 1240 y expandir La Libertad Avanza a 24 distritos, mientras criticaba a opositores como chayros resentidos.
Panelistas cuestionan su obsesión con temas anales y sugieren que necesita hablar con alguien sobre ello, destacando 250 mil likes y millones de impresiones en sus publicaciones.