Estela generó un cruce acalorado al decir que Milei no es su presidente y que vive en Uruguay, mientras panelistas la corrigieron insistiendo que es el presidente de todos los argentinos.
La discusión escaló con reclamos de respeto, repudio semanal y molestias por el "grito" de Milei, culminando en un desmadre que obligó a producción a intervenir para calmarla.
Contexto incluye críticas a shows en medio de inundaciones y hambre, y defensa de que cada uno puede disentir en democracia.