Miguel Granados continúa su entrevista en Olga y destaca el diferencial de su streaming con eventos como un homenaje a Spinetta en el Teatro Colón, diferenciándose de charlas diarias. Admite inspiración en Nicolás Occhiato por demostrar que se puede competir sin un canal grande como América o Telefe, pero reconoce la "guerra del streaming" iniciada por excompañeros descontentos.
Granados defiende no ser "austeros" al invertir ahorros en cámaras y local, rechazando prejuicios de no autenticidad o público kirchnerista. Bromea sobre prejuicios contra su éxito y enfatiza laburo constante pese a privilegios familiares, admirando a Tarusio, Pergolini y Mario Pergolini.
Postcomercial, responde a una nota de Infama sobre no dar entrevistas los viernes para proteger su familia, llamando "llorón" a Ángel de Brito por quejarse constantemente. Admite favoritismo por Lucas Friedman, aclara no ser kirchnerista pese a menciones libertarias, y revela anécdota con Messi y Wanda Nara en Masterchef donde condujo de improvisto.
Granados prioriza familia y paternidad sobre trabajo, emocionándose por su casa propia, y expresa deseo de que este sea su último año poniendo la cara en Olga para hacer otras cosas, aunque sigue como dueño. Rechaza críticas libertarias por "cucas" y asegura conformidad con su proyecto.