El actor Arnaldo André celebró las 100 funciones de la comedia Quién es quién en Parque Lezama, donde el público responde con risas y silencios profundos que validan el arte escénico, destacando la importancia del "decir bien".
Recordó su infancia marcada por la pobreza, cuando su mamá planchaba para dueños de un diario importante en Paraguay y regresaba con comida en un recipiente, un gesto de amor inolvidable. El hambre se sentía como un ruido molesto en el estómago, y desde que empezó a trabajar nunca más lo pasó, ahorrando toda la vida para dar paz a su familia sin lujos innecesarios.
Confesó haber sufrido un abuso sexual feroz durante tres años, de los 4 a los 7 años, a manos de un vecino de gran confianza familiar. No fue creído al denunciarlo, generando un dolor psicológico mayor, con soledad e incomprensión que superó con terapias sin revivir la herida.
Superó la frigidez sexual producto del trauma mediante terapia y exploración personal, logrando disfrutar el sexo y defendiendo relaciones de amistad con derechos antes del compromiso emocional. Confrontó a un director argentino abusivo en Puerto Rico defendiendo a un compañero actor.
Compartió anécdotas como hacerse el boludo para rechazar avances, su austeridad pese a la fama y atracción por figuras caudillescas como el tipo de las patillas.