Más de 100 líneas de colectivos en AMBA redujeron frecuencias en repudio al aumento del precio del gasoil, afectando a pasajeros que esperan más tiempo bajo la lluvia.
Usuarios reportan demoras de hasta dos horas extras, colectivos llenos y necesidad de calcular salidas con antelación mayor. En Once y zonas como Lanús, la protesta se siente más en horas pico de regreso.
La medida de fuerza genera complicaciones diarias para trabajadores que tardan el doble en llegar al empleo o casa.
Pasajeros gastan más en SUBE por trasbordos forzados.