Un alumno armado con una escopeta de caza hirió a dos compañeros en el colegio de San Cristóbal, Santa Fe, pero el preceptor lo detuvo cuando se le trabó el arma y se abalanzó sobre él.
Fabio, el encargado de mantenimiento, intervino y evitó una masacre mayor ya que el chico estaba en shock y disparaba a cualquier lado con cartuchos de perdigones.
Los dos heridos, de 13 y 15 años, con heridas en pómulo, cuello y tórax, fueron trasladados a Rafaela y están fuera de peligro, aunque se evalúan secuelas.
El arma tiene alta letalidad a corta distancia por los perdigones que se abren al disparar.